
Querida Generación 2025
Este año despedimos con mucho cariño a una generación muy especial, en un tiempo de
conmemoración, reflexión y recuerdos. No es menor cumplir 25 años como proyecto educativo, y
ustedes, queridas y queridos estudiantes, forman parte viva de esta historia.
Al despedirlos, quiero desearles lo mejor. Tengo la convicción de que guardarán alguna vivencia,
consejo, llamada de atención o aquellas acostumbradas lecciones o historias de vida que
representan la esencia de mi persona.
“Cuánto demora el hombre en entender, cuánto demora en discernir”, dice Eduardo Gatti en su
canción Quiero Paz. Y cuánto nos cuesta, como adultos, comprender que todavía son niños en
cuerpos grandes, que parecen de adultos… pero no lo son del todo. Hoy concluyen una etapa para
iniciar otras; algunas más desafiantes, otras llenas de nuevos comienzos o momentos de búsqueda
y reflexión. Pero tarde o temprano llegará ese instante en que serán plenamente responsables de
ustedes mismos.
Ese día, cuando sientan el peso y la maravilla de esa responsabilidad, no olviden mis mayores
deseos:
Sean felices. Busquen la felicidad. Luchen por la felicidad.
Sean empáticos, aun cuando piensen distinto. Eviten la tentación del egoísmo.
Recuerden que no estamos solos: vivimos en comunidad, debemos apoyarnos y cuidarnos.
Sean agradecidos y generosos.
El país necesita voluntarios y soñadores: los bomberos, la Cruz Roja, los clubes deportivos, los
conjuntos musicales y de danza, la política, los colegios. Todos los espacios requieren personas
comprometidas, creativas y con vocación de servicio. No todo se aprende en la universidad; gran
parte de lo valioso se forja en la experiencia, la empatía y el compromiso.
La educación superior, las expectativas, los sueños y la presión familiar están a la vuelta de la
esquina. Les pido calma. Busquen con pasión, pero también con inteligencia. En nuestro país
abundan los títulos y diplomas colgados en las paredes, pero escasean las vocaciones verdaderas y
los profesionales felices con lo que hacen. No se olviden de que somos parte de un sistema social,
de un país hermoso, con enormes recursos, pero también con grandes desafíos.
A quienes se adentren en la educación superior, les advierto: podrán ser presa fácil de ideologías o
populismos. Confío en su capacidad para pensar, discernir y decidir. No se dejen manipular.
Necesitamos jóvenes críticos, justos, empáticos y capaces de reconocer lo bueno y lo malo, venga
de donde venga.
Tengan fe. Pero, sobre todo, ténganse fe a ustedes mismos, así como yo la tengo en ustedes.
Queridas familias, madres, padres y apoderados:
Gracias por confiar en nosotros lo más preciado que tienen: sus hijos e hijas, verdaderos tesoros
que pueden mejorar nuestra sociedad.
Llevamos 25 años luchando por mantener vivo el proyecto educativo Vygotsky. Contra viento y
marea, hemos resistido, nos hemos adaptado, reinventado y crecido. Sentimos la satisfacción de
estar aportando con responsabilidad social a la formación de grandes personas y ciudadanos.
Vivimos hoy una profunda crisis educacional: cada vez más docentes abandonan la profesión
antes de los cinco años de ejercicio; cada día aumenta la complejidad de educar, y cada vez más
familias renuncian a su rol formador. Gobiernos y autoridades cambian políticas sin aportar
soluciones reales, generando retrocesos de alto costo social. Nuestro sistema de financiamiento es
deficiente y limita nuestras aspiraciones como país y como familias.
A todos los integrantes de esta gran Familia Vygotsky, les pido coherencia, compromiso y
participación activa. Si elegimos libremente un proyecto educativo, debemos asumirlo con
responsabilidad. Acompañemos a nuestros hijos en su proceso formativo, respetemos las normas
que nos rigen, apoyemos las decisiones que fortalecen nuestra comunidad. No olviden que
ustedes son los primeros educadores, los que marcan el rumbo y dejan huellas profundas en la
vida de sus hijos.
Aspiro a que renovemos juntos esta alianza por un nuevo período, y que sigamos escribiendo la
historia del Colegio Vygotsky hasta alcanzar las tres décadas —y por qué no—, hasta celebrar el
medio siglo de este hermoso lema:
“Aprender a aprender con los otros.”
Con esperanza y afecto,
Luis Rodrigo Pérez Montero
Profesor Jefe – Generación 2025
Director, Profesor, Padre y Apoderado del Colegio Vygotsky
LUIS RODRIGO PÉREZ MONTERO
DIRECTOR COLEGIO VYGOTSKY
